México | Autos
martes 27 de abril de 2021
Nazareth Black: «Es necesario cambiar el esquema de financiación de vehículos eléctricos en México»
Con los altos créditos y la totalidad de aranceles, afrontar el pago de un vehículo eléctrico en el país es un desafío para los potenciales clientes.
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De forma inevitable, los inicios de la movilidad eléctrica en México se vieron direccionados por su histórica industria automotriz. 

Sin embargo, expertos de la electromovilidad aseguran que las lógicas de financiamiento y arancelaria deben cambiar hacia unas que se adecúen a las necesidades propias de las nuevas tecnologías. 

Esto se debe, en especial, a que la inversión inicial para adquirir el vehículo eléctrico es mucho mayor que uno de combustión, lo que lo convierte incosteable para muchas personas que, aunque quisieran, no pueden pagarlo. 

“He tenido que reunirme con financieras para explicarles que el tiempo de vida de un vehículo eléctrico es más amplio que uno de combustión”, indica Nazareth Black, CEO de la empresa Zacua.  

Y explica: “Por eso es necesario y adecuado hacer una financiación diferente, ya no con un tope de 6 años sino que con uno mayor”. 

Asimismo, asegura que la quita del Impuesto al Valor Agregado (IVA) es un incentivo urgente para incentivar las tecnologías cero emisiones, medida que no solo es viable sino que “no haría daño a las arcas nacionales”. 

“Si de un millón y medio de autos que se vendían antes de la pandemia solamente 300 son eléctricos, con sacarle el IVA a éstos no le hacemos ni cosquillas a la recaudación del impuesto”, señala la empresaria durante el webinar Diálogos con Energía organizado por Energy21. 

Para Black, la clave es sacar el arancel de manera escalonada a medida que transcurren los años. 

“Primer año sin IVA, el 16% a todos. El siguiente, se pasa a 1% de IVA a las siguientes compras, y luego se realiza un aumento gradual en un plan a 15 o 16 años. Con eso vas incentivando sin que nos dañe patrimonialmente como nación”, plantea. 

A la par de estas medidas, se debe trabajar con el futuro comprador y explicarle que si bien el costo inicial de su vehículo es alto, es necesario contabilizar en su inversión los ahorros que implicará en un futuro su auto eléctrico. 

Además de los gastos en combustible, Black recuerda el adicional que implica el “no circula”, el programa urbano de restricción a la circulación vehicular que busca controlar y reducir los niveles de contaminación ambiental y el cual no aplica en eléctricos. 

Son 52 días al año que no puedes usar tu coche, que te cuestan tu crédito y que debes pagar una segunda forma de movilidad”, indica, y añade: “Todo ese dinero vas a tener que agregarlo al coste de la mensualidad de un auto eléctrico”. 

Finalmente, cierra: “Tenemos que hacer todo de forma inteligente y esperar la transformación de todas las cadenas que están transformándose hacia lo eléctrico. Desde ahí, tenemos que hacer todo sincronizado”. 

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